
¡Bienvenido al Día 8!
A medida que seguimos edificando nuestra conexión con Dios en el Día 8, debemos entender más sobre nuestro salvador, Jesucristo. Desde el principio, Dios tuvo un plan para restaurar a la humanidad. Es importante entender que no podemos ser reunidos con Dios el Padre sin Jesús. Tampoco podemos tener acceso al Espíritu Santo sin Jesucristo. Por último, no podemos tener vida eterna sin Jesús (Juan 17:3). Jesús es el enlace que une nuestra fe; sin Cristo, es imposible que nuestra fe se mantenga unida. ¡Jesucristo es la "Buena Noticia" que establece el concepto de esperanza y redención para toda la humanidad por medio de Su amor y sacrificio en la cruz!
Jesús existió desde el principio
Entender que Jesús existió antes del inicio del mundo es significativo porque establece Su naturaleza eterna y Su autoridad divina. Significa que Jesús no es sólo un ser humano, sino más bien una persona de la Deidad eterna (Padre, Hijo y Espíritu Santo), que tuvo un papel central en la creación del universo. Esto nos ayuda a comprender mucho más la naturaleza de Dios y la importancia de la misión de Jesús de redimir a la humanidad del pecado y de la muerte.
Jesús fue profetizado a lo largo del Antiguo Testamento
Las profecías sobre Jesús en el Antiguo Testamento son importantes porque dan evidencia del plan divino de salvación que se extiende a lo largo de la historia de la humanidad. Demuestra que la venida de Jesús no fue una ocurrencia tardía ni un suceso al azar, sino más bien el cumplimiento de las promesas de Dios y una parte de Su plan de redención. Además ayuda a establecer la credibilidad de Jesús como el Mesías.
Jesús nació por medio de un nacimiento virginal
El nacimiento virginal de Jesús fue un evento milagroso que distingue a Jesús de todos los demás seres humanos. Afirma su naturaleza divina y establece su papel único como el Hijo de Dios, que vino a la tierra para salvar a la humanidad del pecado y de la muerte. También cumple la profecía, como vemos en Isaías 7:14.
Dado que el Antiguo Testamento profetizó el lugar de nacimiento de Jesús (Miqueas 5:2), Su nacimiento virginal (Isaías 7:14) y Su sufrimiento (Isaías 53) cientos de años antes de que Él viniera, ¿qué nos muestra esto acerca del Antiguo Testamento?
Jesús es Dios, en forma humana
La naturaleza dual de Jesús demuestra el amor y la gracia de Dios hacia la humanidad. Al tomar forma humana, Jesús se identifica con nosotros en nuestro sufrimiento y nos muestra la profundidad del amor de Dios al sacrificarse voluntariamente por nuestra salvación. Dentro de Su humanidad, Jesús también establece un ejemplo de cómo debemos vivir en la tierra.
Jesús vivió una vida sin pecado
La importancia de la vida sin pecado de Jesús es que demuestra Su divinidad. Él es el único humano que vivió sin pecado. En segundo lugar, Su vida sin pecado lo calificó para ser el sacrificio perfecto (Hebreos 4:15), lo cual tuvo un papel directo en liberar a la humanidad cuando murió por nuestros pecados. Su vida también anima a los creyentes a seguir Su ejemplo. Aunque no podemos alcanzar la perfección, nuestra nueva vida en Cristo debe desarrollar en nosotros un deseo creciente de resistir el pecado (Romanos 6:6).
Jesús se convirtió en un sacrificio perfecto para hacernos justos con Dios para siempre
Debido a la naturaleza caída del hombre, se usaban sacrificios para cubrir nuestros pecados. Desde el principio, como leemos en el Antiguo Testamento, el pueblo israelita usaba sacrificios de animales para cubrir temporalmente los pecados del pueblo de Dios, para ser hechos justos con Dios. A lo largo del Antiguo Testamento, vemos que Dios tenía un plan para enviar un salvador (Jesús) ¡para hacernos justos con Dios de una vez por todas!
Jesús venció la muerte
Jesús murió en Su estado humano, pero 3 días después resucitó de la tumba por el poder del Espíritu de Dios (Romanos 8:11, Efesios 1:19-20). En Lucas 23, podemos ver evidencia de que Jesús exhaló su último aliento y, muy poco después, vemos que resucitó de la tumba. Cuando Jesús venció la muerte, esto probó Su divinidad (es decir, que Él era Dios). Esto también es un aliento para el creyente: si Jesús venció la muerte, entonces, ¿qué debemos temer si tenemos a Jesús en nuestra vida? No tenemos nada que temer, ni siquiera la muerte, para quienes están en Él. Ahora estamos seguros en nuestra vida eterna por medio de Cristo. 1 Corintios 15:55-56.
Las Escrituras nos dicen que Jesús venció a la muerte. ¿Por qué es esto importante? (Romanos 1:4, Lucas 23:46, Lucas 24:1-35, Romanos 8:11, Efesios 1:19-20, 1 Corintios 15:55-56)
Jesús fue visto por más de 500 personas después de su resurrección
Algunos escépticos dirían que los discípulos de Jesús fingieron Su resurrección, robaron Su cuerpo y lo escondieron en un intento de decir que Él resucitó de entre los muertos. También podría escuchar a escépticos señalar y decir que "por supuesto" los seguidores de Jesús dijeron que lo vieron, pero es una historia completamente diferente que más de 500 personas vieran a Cristo resucitado. A medida que desarrollamos nuestra fe, debemos entender que esto no es sólo una linda historia; Jesús verdaderamente resucitó, y muchas personas lo vieron. Incluso hay documentación no bíblica sobre estos eventos, como Josefo (Ant. 18.3), Tácito (Ann. 15.44), Plinio (Ep. 10.96), Luciano (Peregrino) y el Talmud (Sanh. 43a). En conjunto, estos confirman la existencia y la crucifixión de Jesús y muestran que Sus primeros seguidores lo adoraban como divino. Esto debería ayudar a edificar una mayor confianza en nuestra fe y en quién es Jesús.
Más de 500 personas vieron a Jesús vivo después de que Él murió, e incluso escritores no cristianos confirman que fue crucificado y que la iglesia creció rápidamente después de que Él resucitó. Cuando usted duda, o cuando alguien cuestiona su fe, ¿cómo le ayuda una evidencia como esta a mantenerse firme? (Lucas 24:1-35; 1 Corintios 15:6)
Jesús es el único camino a Dios
Es importante entender que Jesucristo es el único camino a una vida reconciliada con Dios. No hay cantidad de obras ni de buenas acciones que usted y yo podamos hacer para ganar nuestra entrada al cielo. Tampoco hay otras religiones ni prácticas espirituales disponibles para rescatarnos del pecado y de la separación eterna de Dios. Jesús es el único camino. Tenga cuidado: el mundo que lo rodea tratará de convencerlo de que hay otros caminos, pero eso no es verdad por causa de lo que encontramos en Juan 14:6.
Muchas personas dicen que todas las religiones llevan al mismo Dios, o que ser una buena persona es suficiente para llegar al cielo. ¿Qué dicen las Escrituras?
Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie llega al Padre sino por mí.
